Sin embargo, a medida que ascendemos en la organización,
resulta cada vez más difícil acceder a los
recursos necesarios para seguir avanzando. Paralelamente,
el incremento de responsabilidades y la escasez de tiempo
van revelando nuevas carencias y limitaciones personales.
Desarrollar el talento de un modo sistemático
y profesional es hoy un reto ineludible para las empresas
que compiten en una economía global. En este contexto
nacen los programas de Talent Development. Estos programas
han sido diseñados para facilitar al directivo
las herramientas necesarias para conocerse mejor y poder,
así, aprender a desarrollar las competencias que
necesite.
Particularmente, los programas de Talent Development
capacitan al directivo en una de sus responsabilidades
clave: desarrollar al máximo el potencial de su
equipo, convirtiéndole en un buen coach capaz de
descubrir de qué manera puede ayudarles.
• ¿Cómo
mejorar mis competencias directivas? (CAD)
¿He hecho alguna vez un chequeo 360º
de mis competencias directivas?
¿Tengo bien diagnosticados mis puntos
fuertes y mis áreas de mejora?
¿Qué puedo hacer para mejorar
mis competencias directivas?
¿Cómo puedo ayudar a otros a
mejorar sus competencias?
Las empresas necesitan directivos cada vez más
competentes. Sólo aquellos directivos que promueven
activamente su propio desarrollo, son capaces de seguir
siendo efectivos con el paso del tiempo. Sin embargo,
el directivo suele estar en desventaja a la hora de
conocerse a sí mismo y de descubrir qué
competencias necesita desarrollar para ser más
eficaz.
Por ello, el directivo puede necesitar, aún
más si cabe que el resto de personas en su empresa,
una ayuda específica para evaluarse a sí
mismo como directivo y desarrollar las competencias
que necesita para dirigir eficazmente su organización.
• Gestión
de equipos de alto rendimiento. (GEAR)
Barcelona, 5, 6 y 7 de Mayo de 2009
¿Por qué muchos equipos no rinden
y/o rinden por debajo de lo esperado?
¿Por qué muchos otros nunca llegan
a ser un verdadero equipo?
Algunos equipos funcionan bien durante un período,
pero ¿por qué empiezan entonces a perder
su fuerza y creatividad?
¿Cómo generar motivación
cuándo se enfrentan a retos desconocidos?
¿Cómo funcionan los equipos de
alto rendimiento en situaciones de tensión e
incertidumbre?
¿Cómo unir al equipo en tiempos
de crisis?
Hay pocos temas tan complejos como la dirección
de equipos. Cada vez más, obtener mejores resultados
equivale a saber liderar equipos. Esto es mucho más
real en tiempos de crisis pues ante entornos cambiantes,
el liderazgo individual es insuficiente. Las
crisis las superan los equipos conjuntados, focalizados,
comprometidos y bien liderados. El éxito
en la función directiva requiere, por tanto,
entender qué es, cómo debe formarse y
cómo debe liderarse un equipo para conseguir
la unidad y la motivación que lo conduzca a la
excelencia.
Aunque un buen equipo puede formarse por casualidad,
no durará mucho tiempo si no sigue ciertas normas
básicas de funcionamiento. Estas normas se parecen
más a las del arte que a las matemáticas,
porque son el resultado de comportamientos e interpretaciones
y no de fórmulas lógicas. Aprender
a dirigir o a trabajar en equipo exige una práctica
guiada, pues los miembros aportan visiones
parciales, comportamientos diferentes y, a veces, intereses
enfrentados. Por eso, el líder debe adquirir
las herramientas y los hábitos adecuados para
conseguir la cohesión de un verdadero equipo.
Esto, de por sí, ya es un reto.
Pero liderar equipos en tiempos de crisis requiere
un conocimiento más profundo de lo que un equipo
es: sus claves de éxito y los peligros que le
conducen al fracaso. Es necesario comunicar
más, coordinar mejor los esfuerzos, y saber enfrentarse
a los distintos retos y conflictos que continuamente
se producen, especialmente en momentos de tormenta.
Todo ello a gran velocidad, casi instintivamente, generando
el efecto catalizador propio de los
equipos de alto rendimiento. Dirigir así sólo
se aprende a través de la experiencia en situaciones
altamente competitivas. Por eso, el programa es eminentemente
práctico, y se apoya en casos basados en equipos
deportivos de élite.
• Coaching
profesional: desarrollando el talento en la organización
Barcelona, 18, 19, 20, 21 de mayo, 29, 30 de junio y
1 de julio de 2009
¿Cómo se desarrolla el talento
profesional de las personas?
¿Podemos ayudar a los directivos a realizar
una labor de coaching con sus equipos?
¿Cómo diseñar e implantar
un sistema efectivo de competencias en la empresa?
Las empresas son cada vez más conscientes de
que, para competir en la economía global, necesitan
desarrollar el talento de su gente de modo sistemático
y profesional. Por ello, en los últimos años
se han multiplicado los sistemas de gestión de
competencias y de evaluación del desempeño,
que evalúan los objetivos de cada empleado a
la vez que observan sus áreas de mejora y desarrollo.
Aunque estos sistemas pueden ser más o menos
apropiados, su impacto real en el desarrollo del talento
deja mucho que desear. El problema radica en la falta
de capacitación de los directivos para convertirse
en auténticos coaches de su gente, debido,
en parte, a una insuficiente preparación de los
impulsores de estos sistemas.
Este programa capacita a los Directores de Recursos
Humanos y a la alta dirección para que puedan
desplegar esta competencia internamente y obtener así,
a través de sus directivos, un impacto sustancial
en toda la organización.
• Gestión
del cambio: de la visión a la implantación.
Barcelona, 16, 17 y 18 de junio de 2009
¿Cómo definir de modo operativo
el cambio deseado en la empresa?
¿Cómo implantar el cambio de
modo efectivo y duradero?
¿Cómo conseguir que las personas
no sólo acepten o se adapten al cambio, sino
que lo interioricen de verdad y lo promuevan a todos
los niveles?
Muchos directivos se quejan de la falta compromiso de
sus empleados en torno a la misión y los objetivos
de la empresa. Son conscientes de que necesitan cambiar
aspectos importantes de la operativa y de la cultura
para conseguir personas más proactivas y capaces
de trabajar en equipo, pero les falla la comunicación
tanto a nivel vertical (entre jefes y subordinados)
como transversal (entre los distintos departamentos).
Históricamente, se han propuesto distintos modelos
de gestión del cambio, pero con resultados poco
profundos y efímeros. Este programa propone un
nuevo sistema de gestión, la Dirección
por Misiones (DPM), cuya implantación ha sido
un éxito a la hora de introducir cambios en empresas
líderes. Partiendo de la misión de la
empresa y tomando ideas de la Dirección por Valores
y de la Gestión por Competencias, la DPM despliega
la misión en misiones participadas que sirven
para orientar los objetivos y generar indicadores. Se
consigue así una acción coordinada entre
el sistema de gestión y el estilo de liderazgo;
lo que contribuye también a que las personas
se identifiquen con la empresa, logrando un mayor rendimiento
en todos los niveles de la organización.
El programa aborda los siguientes aspectos teóricos
y prácticos de la Dirección por Misiones:
• El enfoque integral en la empresa
• Definición y organigrama de la misión
empresarial
• Cómo integrar la misión en la
gestión diaria: de los objetivos a los valores
• Cómo desarrollar líderes capaces
de transmitir el sentido de misión a sus equipos