Los que hemos seguido la evolución del sistema financiero español a lo largo de los últimos 25 años hemos podido comprobar el continuo desarrollo del mercado, tanto en lo que se refiere al número y clase de intermediarios como en lo que atañe a la naturaleza de los instrumentos de mediación. Lo curioso del caso es que la innovación, en lo que a instrumentos se refiere, se ha debido tanto a la desregulación como al intervencionismo de los recursos que, en largas fases del proceso evolutivo, han coexistido, como, finalmente, a las disposiciones de carácter fiscal. Quiero decir que, en ocasiones, los nuevos productos han sido resultado de la supresión de prohibiciones o limitaciones de carácter administrativo, pero, en otras, la invención de determinadas formas de intermediación ha tenido lugar para intentar eludir los efectos de los coeficientes obligatorios en el empleo de los recursos de terceros, o para evitar, mientras no se disponía lo contrario, las retenciones a cuenta de los impuestos. El resultado de los fenómenos descritos ha sido que, en el período dicho, el desarrollo del mercado y, singularmente, la aparición de nuevos productos han configurado una materia altamente interesante desde el punto de vista de los estudiosos de la teoría y de la práctica de la financiación de actividades de todo orden, mediante apelación a los mercados del dinero y de los capitales. La fase última, por el momento, de esta evolución de los mercados financieros españoles es la que está teniendo lugar, desde no hace muchos meses, ante la necesidad, en una economía abierta, de tratar adecuadamente el riesgo. Me estoy refiriendo a la creación e incipiente desarrollo de los mercados de opciones y futuros. Era esperable que el Profesor Pablo Fernández, que ya nos ha había dado en 1989 su libro "Bonos Convertibles en España" que constituye -en palabras del Premio Nobel Franco Modigliani, que lo prologó- "un compendio extraordinario de la teoría de opciones, con una nueva e interesante aplicación a los bonos convertibles emitidos en España"; era esperable, digo, que el Profesor Fernández emprendiera la tarea de ensanchar el campo de sus investigaciones sobre los mercados financieros españoles, a fin de ofrecer una visión más general de la aplicación de la teoría de opciones para la valoración de una gran diversidad de productos financieros, entre los cuales se hallan los que, como acabo de decir, tienen como finalidad la cobertura del riesgo. El resultado del esfuerzo desarrollado por Pablo Fernández, al tiempo que impartía su curso "Opciones, futuros y valoración de instrumentos financieros" a los alumnos del Programa Master en Economía y Dirección de Empresas del IESE, es el libro que el lector tiene en sus manos y que yo me honro en prologar. El libro consta de cinco partes que descienden desde la teoría general a la aplicación práctica a casos concretos. En la primera parte, el autor nos proporciona un compendio de la teoría de opciones financieras y de su valoración, tanto por el método binomial como por la fórmula de Black y Sholes. En los 14 capítulos que componen esta primera parte, se aborda el cálculo del valor no sólo de las opciones sobre acciones, sino también de las opciones, forwards y futuros sobre divisas, sobre tipos de interés y sobre índices. La tercera parte, que viene a ser una continuación de la primera, trata de las aplicaciones de la teoría de opciones a la valoración de instrumentos financieros en general, con interesantes comparaciones entre unos y otras. La segunda y cuarta partes, de especial atractivo para los lectores españoles, están dedicadas a las opciones, a los bonos y obligaciones convertibles, a los warrants y a las ampliaciones de capital tal como se practican en nuestro país. La quinta parte, finalmente, se introduce en un tema que, sin duda, ha de ser de singular importancia en el futuro. Estoy haciendo alusión a la aplicación de la teoría de opciones al análisis de los proyectos de inversión en las empresas. Hasta el momento las más sofisticadas técnicas para aceptar y ordenar proyectos de inversión se han basado en la actualización de los flujos esperados del proyecto, para hallar su tasa interna de rentabilidad, a fin de compararla con el criterio de aceptación, discurriendo generalmente alrededor del coste de capital de la empresa; o para hallar el valor actual neto de los flujos descontándolos al tipo de coste de capital. Aunque es cierto que, para tratar adecuadamente la incertidumbre que acompaña a los flujos previstos, los métodos basados en el TIR o el VAN se han visto acompañados de otras técnicas para ajustar el riesgo, no es menos cierto que, como dice el Profesor Fernández en el capítulo 26 de su libro, los profesores de política de empresa han venido achacando a los profesores de finanzas la falta de herramientas para valorar las implicaciones estratégicas de los proyectos de inversión. Partiendo del supuesto de que las oportunidades estratégicas no son otra cosa que opciones reales de actuación, la teoría de opciones ha desembocado recientemente en la valoración de las distintas posibilidades -opciones- inherentes al proyecto de inversión, a lo largo del tiempo en que ha de desarrollarse, a fin de evitar que el análisis tradicional descrito pueda conducir a infravalorar proyectos interesantes desde el punto de vista de la estrategia de empresa. El Profesor Fernández en este quinto capítulo , que se nos hace corto, aplica este último enfoque a un ejemplo que trata a la luz de todas las posibles opciones, para concluir con unas recomendaciones generales sobre cómo aplicar la teoría de opciones en las empresas. Conociendo a Pablo Fernández, estoy seguro de que, en un inmediato futuro, puede ofrecernos un desarrollo mucho más profundo, detallado y concreto de la aplicación de la teoría de opciones al análisis de los típicos casos de proyectos de inversión a que pueden reducirse las grandes decisiones financieras de las empresas. Yo le animo a que lo haga, convencido de que, con ello, prestará un buen servicio a la ciencia de la financiación empresarial. "Opciones y valoración de instrumentos financieros" es una manual concebido para la formación de post-graduados y de esta manera está enfocado. Prácticamente cada uno de los capítulos termina con una serie de ejercicios -de la mayoría de los cuales se dan las soluciones en apéndice- para que los estudiantes puedan comprobar el grado de comprensión alcanzado en los temas abordados. Pero el libro de Pablo Fernández es también un tratado de imprescindible conocimiento para todos aquellos profesionales que están, en estos momentos, empeñados en la consolidación y desarrollo en España de los mercados de opciones y futuros, cosa, por otra parte, totalmente necesaria si nuestro país ha de introducirse con éxito en los mercados financieros mundiales. |
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